El Derecho Procesal constituye hoy una rama propia e independiente del derecho, dotada de sus propios principios fundamentales con un extenso contenido doctrinario; de sus normas se derivan derechos y obligaciones de naturaleza especial. El Derecho Procesal es un derecho público, formal, instrumental, autónomo y de principal importancia, así como de imperativo cumplimiento salvo las excepciones anotadas.
Regula la soberanía del Estado al aplicar la función jurisdiccional, estableciendo el conjunto de principios que deben encausar, garantizar y hacer efectiva la acción de los asociados (personas naturales, jurídicas) para lograr así la protección de todos sus derechos: vida, patrimonio, libertad, cuando estos se vean amenazados o perturbados.